miércoles, 28 de octubre de 2009



Estos son los malos, malos , malísimos. Con sus lenguas viperinas , soltaron hechizos que volvieron a enfermar al pobre taxista .
Su brujilla, se tuvo que ir lejos por no aguantar el dolor de pasar por delante de él y que no pudiera siquiera mirarla. Pobres amantes. Queriéndose a morir sin poderse amar.


Hubo un día en el que una brujilla se le apareció e intentó romper su maleficio. El maleficio se rompería tras un beso de amor real.
El beso se produjo. Pero la brujilla se convirtió en una simple mortal. Sus enemigas aprovecharon la oportunidad que les daba su nueva condición. El ser una simple mortal, le hacía perder sus poderes y sus enemigas con tal de hacerle daño, harían lo que fuera.
La brujilla se enamoró del apuesto taxista del c5 y perdió sus poderes. Sus enemigas hicieron las pócimas necesarias para separalos y hacerlos sufrir. Ella cayó enamorada por siempre del joven y apuesto taxista, sin que nadie pueda ayudarla. Pero las fuerzas de la naturaleza y los encantamientos los obligarán por siempre a no poder amarse.

En un pueblo costero de donde solo una brujilla sabe... (leer los comentarios)