
Estos son los malos, malos , malísimos. Con sus lenguas viperinas , soltaron hechizos que volvieron a enfermar al pobre taxista .
Su brujilla, se tuvo que ir lejos por no aguantar el dolor de pasar por delante de él y que no pudiera siquiera mirarla. Pobres amantes. Queriéndose a morir sin poderse amar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario